La Torre de Control constituye el espacio estratégico para la toma de decisiones dentro de una campaña electoral o en la  gestión de gobierno. En la Torre de Control se definen los indicadores que han de guiar las acciones de campaña; se establece la agenda estratégica de trabajo; se priorizan los actores claves y territorios donde se moverá el candidato; y se estructuran los contenidos, mensajes, discursos y canales de difusión. La Torre de Control deberá estar integrada por los consultores políticos, el equipo de campaña y el candidato o la autoridad de gobierno.

La capacidad de coordinación y el buen uso del tiempo, son los recursos claves que todo candidato y/o autoridad de gobierno debe prestar la mayor atención; de su buen uso depende el éxito.